Teatro Independiente

Crítica de espectáculos teatrales.

Prensa y difusión del Teatro Independiente.

Las palabras dicen poco

Escrito por mickygaudino 17-10-2016 en Tarabust. Comentarios (0)



"Para mi el nombre de las notas musicales no son las notas musicales..."


Tarabust es un rumor. Un rumor anterior al lenguaje. ¿Qué es hablar? ¿Qué decimos cuando decimos? ¿Quién decidió que una cosa sea eso que decimos que es? Son signos impuestos por el lenguaje, completamente arbitrarios, como diría Saussure: el nombre y el ser se convierten en lo mismo.

Pocas veces nos damos la oportunidad de cuestionar esta imposición, pocas veces aparece la oportunidad que nos ofrece este espectáculo: la de diferenciar imagen, sonido y objeto en sí. Significado y significante. Pero no pensemos tanto: Tarabust es una experiencia artística y sensible, contada desde el cuerpo y los ojos de un niño/títere a quien poco importan los conceptos.

La magia de los títeres es infinita. Crea atmósferas y climas de un poder indescriptible. Como espectadores, no nos podemos resistir. Daniela Fiorentino y Carlos Peláez son protagonistas en este espectáculo donde lo característico es la parodia y la ternura. Ambos  actores e intérpretes: actores porque tienen una presencia formidable, sus cuerpos y voces ocupan el espacio, transforman y modifican al espectador; intérpretes porque están y se dejan estar a través del títere que manipulan (¿o los manipula a ellos?). Y es que tampoco se resisten a su poder.

"¿Dónde se aprende a trabajar como padres?" 
En medio del "análisis" del lenguaje, Fiorentino y Peláez se permiten cuestionar la familia como institución que impone lenguaje y etiquetas que tanto ayudan a clasificar. "¿Qué es? ¿Niña o niño?" El análisis se hace, en realidad, una búsqueda y el cuestionamiento una oportunidad para encontrarnos dentro de esa experiencia artística que nos sumerge en otro mundo. Las luces de Adrián Cintioli, la realización escenográfica de Víctor Salvatore y los mecanismos de títeres ideados por Alejandra Farley componen un trabajo y un despliegue en el espacio que sorprende al espectador, lo lleva sin que se dé cuenta, con una sutileza que emociona. Con un aprovechamiento óptimo del espacio, movimientos diagonales y un gran contenido musical, los actores cuentan la historia y los objetos aparecen como dispositivos escénicos muy interesantes.

"La maternidad y la paternidad no admiten el error ni la improvisación".
Fiorentino, Peláez y Julia Ibarra (desde la co-dirección), han trabajado incluso un ingenioso contraste entre la dulzura de "Eso" (niño-títere) y  la parodia en escena. La parodia es la chance para reírnos de nosotros mismos, de nuestra necesidad de clasificar, de etiquetar. Muchas veces somos presos de nuestra idea de normalidad: "Eso" no entra en el parámetro de normalidad. 

arabust es un espectáculo que invita a la reflexión en una combinación de ternura, arte, creatividad y emoción.




Micaela Gaudino.



FICHA ARTÍSTICA

Intérpretes: Daniela Fiorentino y Carlos Peláez

Diseño y realización de máscaras y títeres: Sara Bande 

Diseño y realización de vestuario: Sara Bande 

Mecanismos de títeres: Alejandra Farley

Realización de escenografía: Victor Salvatore 

Diseño de luces: Adrián Cintioli

Edición musical: Roberto López

Entrenamiento vocal: Magdalena León

Voces de niños: Francisca Marín y León Marín 

Fotos: Lihuel González 

Diseño gráfico: Juan Francisco Reato

Asistencia artística: Lucas Marín 

Asistencia general y co-dirección: Julia Ibarra

: Daniela Fiorentino y Carlos Peláez


Encierro y Venganza

Escrito por mickygaudino 11-10-2016 en dameotravida. Comentarios (0)





Texas en Buenos Aires, en Buenos Aires el Teatro.

Los viernes a las 20.30 hs en Teatro Columbia transcurre la historia de Tom Fernández, sobreviviente de la guerra de Malvinas que pasa sus días encerrado en una celda de aislamiento en el estado de Texas. "Su prefecto" es el encargado de cuidar el lugar, día y noche trabaja para mantener el orden. En un mismo espacio físico se encuentran un abogado del estado de Chicago, el cónsul de Argentina (en el estado de Dallas) y el médico de la unidad, el señor Reinhold.

"Su prefecto" lucha contra un fastidio constante, fastidio por demás violento que altera incluso al espectador. Tom Fernández es la causa del fastidio: entre la apelación a la pena de muerte y el pedido de clemencia, Tom sufre de "síndrome post-traumático agudo". Con él "no se habla del pasado" y no debe haber motivos para correrlo de sí mismo. Es un personaje muy sensible que propone un quiebre ante tanta "coherencia", ante tanta "cordura".

Marcelo Roitman, desde la dirección, ideó una puesta dividida en dos grandes espacios conectados a través de una convención que el espectador capta muy rápidamente. Estos dos grandes espacios terminan siendo cuatro pequeños sectores que los personajes suelen habitar. La puesta se caracteriza por un buen aprovechamiento del espacio, donde incluso en las transiciones ocurren cosas, donde la densidad dramática permanece intacta y crece cada vez.

Néstor Villa, Sergio Romero, Matías Palacio, Daniel Goytia, Andrés Pastore y Marcelo Mayer son los actores que llevan adelante esta obra, en un trabajo detallado sobre la tensión y el crescendo de lo dramático en una hermosa partitura donde hasta los sonidos confluyen: la magia del Teatro.

La obra escrita por Daniel Goytia, no deja de lado el humor sino que lo incorpora como pieza fundamental, en una serie de enredos que el abogado, el doctor, el prefecto y el cónsul tejen en escena.

La realización escenográfica a cargo de Pablo García y el diseño de luces de Marcelo Roitman crean una sensación de encierro que llega efectivamente al espectador; esta sensación fue de las mejores logradas. La luz azul (de noche) y el espacio diseñado a partir de diagonales, transmiten cierta sensación de confusión que se construye también a partir de las acciones.

Cuerpos presentes en escena, actuaciones notables y contraste de situaciones confluyen en una creación donde la densidad dramática y el peso de lo político son protagonistas. Ahí donde la cuestión es la vida de una persona (además de su salud mental y/o libertad), donde aparece la corrupción o el concepto de lo "legal" (por demás discutible), Dame otra vida nos representa en tanto trata de Malvinas, nos aleja por cuanto sucede en Texas... pero al final está Tom, está el amor que, sorprendentemente e incluso en escena, puede revolucionar al público.






Micaela Gaudino.










Ficha técnico artística

Dramaturgia: Daniel Goytia

Actúan: Marcelo Mayer, Daniel Goytia, Matias Palacio, Andres Pastore, Sergio Romero, Nestor Villa

Vestuario: Daniela Chihuailaf

Diseño de escenografía: Marcelo Roitman

Diseño de luces: Marcelo Roitman

Realización escenográfica: Pablo Garcia

Fotografía: Fuentes2Fernández Fotografías

Diseño gráfico: Fuentes2Fernández Fotografías

Asistente de producción: Lorena Orce

Asistencia de dirección: Lorena Orce

Prensa: Raul Melñik

Producción: Daniel Goytia

Puesta en escena: Marcelo Roitman

Dirección: Marcelo Roitman


Cuerpo y Mente en escena

Escrito por mickygaudino 07-10-2016 en Solomente. Comentarios (0)







La mente y todo lo que confluye en ella. 

Éxtasis del mundo moderno y las nuevas tecnologías. 


No es fácil ser parte de esta sociedad y mantener satisfechos a quienes nos rodean; la presión social es insoportable y nos pre-ocupamos al punto de olvidarnos de nosotros mismos (o de volvernos completamente egoístas). Los jueves a las 21.30 hs en Teatro El Piccolino podemos apreciar esta creación de Jorge Camisay, donde el problema de los "tiempos modernos" es llevado a la escena y los invita a reflexionar.

La dinámica consiste en una pluralidad de situaciones ocurriendo al mismo tiempo (en escena, como en el mundo cotidiano), ahí donde los actores permanecen en el espacio y son, a su vez, espectadores de la situación. El foco está en la vida atareada del personaje protagónico, encarnado por el director, Jorge Camisay: la obra es un recorrido por los diversos espacios/vínculos que conforman la vida de este joven: familia, facultad, trabajo y pareja. Todos lugares de realización personal-profesional que exigen cierta "dedicación": cuando estamos en uno a veces estamos en otros (con la cabeza, la mente) lo que significa que no estamos efectivamente en ninguno. Se trata del poder de la "cultura de masas", de las nuevas tecnologías que nos transportan y nos permiten existir en muchos lugares a la vez.

Jorge Camisay comprende esta realidad y ha decidido plasmarla en escena a través de una dinámica del espacio (muchos espacios) donde los actores son presencia y ausencia a la vez. Están en escena y también fuera de ella; están con nosotros a través de sus miradas, sus cuerpos: cuando hablan, confiesan, comentan y comparten. Ellos son Lautaro Carusso, Claudia Ruffinelli, Ricardo Iacobucci, Victoria Martínez Ernaú, Inés Chaher, Mike Sussini, Sofía López, Fiama Milanao, Pablo Lancone, María Garaschenco, Felipe Herrera y el mismo Jorge Camisay.

El diseño de luces de Horacio Novelle y la música de Gaby Goldman confluyen en una multitud de recursos escénicos que sostienen la atención del espectador. La historia del personaje nos transporta a distintos espacios, en una puesta dinámica de transiciones diversas y cambios de estado: Solo-Mente es el tránsito del personaje hacia la reflexión, del caos al orden, de la crisis a la estabilidad, ahí donde los problemas obligan a uno a "volver en sí", donde la locura es una invitación a la cordura, por el bien de uno, para el sostén de los demás.






Micaela Gaudino.






Ficha Tecnica: 

Elenco:

Jorge Camisay

Lautaro Carusso

Claudia Ruffinelli

Ricardo Iacobucci

Victoria Martinez Ernaú

Ines Chaher

Mike Sussini

Sofía López

Fiama Millanao

Pablo Lancone

Maia Garaschenco

Felipe Herrera


Música: Gaby Goldman

Diseño de luces: Horacio Novelle

Diseño gráfico: Mike Sussini

Fotografía: Alejandro Palacios

Asistencia de dirección: Mauro Goñi Quiroz

Autoría y Dirección: Jorge Camisay



De la Identidad y la Palabra

Escrito por mickygaudino 22-09-2016 en Noche tan linda. Comentarios (0)







¿Quién soy? Yo soy él.. Yo soy ella...

¿Quién es "el"? ¿Quién es "ella" ?

En Teatro del Borde hay una mezcla de fríos y cálidos: el piso grisáceo, la escalera, los ladrillos a la vista. Fríos y cálidos son la expresión de la ambigüedad que caracteriza la temática de Noche tan linda. Una obra de teatro se vuelve rica en tanto nos deje pensando, en tanto nos dé para pensar... la ambigüedad es parte de ello.

Un conjunto de cuerpos luchan por ponerse la ropa (un vestido, un camisón); un conjunto de cuerpos luchan por saber quiénes son. Es que la ropa es parte de una identidad compleja, social y, además, un paradójico fetiche.

Noche tan linda es una creación que aprovecha exquisitamente el espacio como expresión de situaciones y momentos. Cada espacio significa y ha sido asignado a un momento particular. Incluso para la transición: los rostros iluminados acuden al centro del lugar y hablan "desde afuera" en un interesante análisis de las sociedades y la construcción de sus etiquetas. Cuerpos gimiendo en una vorágine de tinte siniestra; una suerte de coro griego que también tiene chances de elegir: ¿lado A o lado B?

La directora Romina Oslé ha ideado una estructura de escenas y transiciones que cuentan a la perfección la historia de José Macario, una persona que nace varón (cuerpo biológico), pero se siente o identifica mujer. ¿Cómo abordar una temática tan densa desde lo teatral? Incluyendo algo de humor (siempre podemos reír de nosotros mismos), Aluminé Sanchís Zabalegui, Florencia Peralta, Guadalupe Espinosa, Hernán Maldonado, Lucía Clessi y Martín Cuñarro, recorren el espacio, lo habitan, transitando las escenas y modificando también al espectador. En los momentos de baile, de fiesta (de hipocresía), abundan textos referenciales, escenas de costado surrealista donde el espectador se sorprende y donde la imagen cobra una importancia radical. Noche tan linda aborda la cuestión de la identidad de género (distinta de la orientación sexual), de "lo diferente" visto como un problema, ahí donde siempre hay una parte de cada uno, de todos; es el "inconsciente colectivo" que emerge inevitablemente: "Eso no es una princesa", "Eso tiene pito, no te puede gustar", "Prefiero tener una hija puta que un hijo maricón", son algunas de las frases que provocan risa en el espectador, por haber oído o por haber pensado en algún momento algo similar. La risa es producto de la referencia a lo conocido, dentro de la escena, que nos identifica e incomoda al mismo tiempo.

La escenografía de Eli Itcovich y el diseño de luces de Roberto Contreras, completan el trabajo de los actores, creando espacios de profunda intimidad (para-con el público, incluso) y diversos climas que invitan al espectador a entrar en situación. Hay lugar todavía para la música, que siempre condimenta la escena y en Noche tan linda surge, en gran parte, de la voz de los propios actores.

¿Cuáles son nuestras fronteras conceptuales? ¿Cuales los límites de éstas? Qué difícil es ponerlas en cuestión. En esta obra se reivindica el poder de la palabra, del concepto; porque no es lo mismo hablar de "él" que de "ella" ("yo soy 'él'... no, yo soy 'ella"), porque algo se instala desde el momento en que decimos. "Las fronteras son peligrosas": Noche tan linda dice, cuestiona, transmite y, fundamentalmente, nos hace pensar (a través del Teatro) respecto de quiénes somos, como construimos las fronteras, al otro y a la identidad.




Micaela Gaudino









Ficha técnico artística

Autoría: Pablo García-Gamez

Dramaturgia: Romina Oslé

Texto: Lucía Clessi, Martín Cuñarro, Guadalupe Espinosa, Hernan Maldonado, Romina Oslé, Florencia Peralta, Aluminé Sanchis Zabalegui

Actúan: Lucía Clessi, Martín Cuñarro, Guadalupe Espinosa, Hernan Maldonado, Florencia Peralta, Aluminé Sanchis Zabalegui

Actores reemplazo: Mariano García

Vestuario: Eli Itovich

Escenografía: Eli Itovich

Diseño de luces: Roberto Contreras

Diseño gráfico: Juan Pablo Rodríguez

Asistente de producción: Rodrigo Holmberg

Asistencia de dirección: Ana Iglesias

Prensa: Natalia Vivas

Producción: LugarOtro Estudio Teatral

Dirección: Romina Oslé


Parodias de nuestro mundo / El Teatro

Escrito por mickygaudino 16-09-2016 en bengalacava. Comentarios (0)






Nos abren las puertas. Una hermosa caja negra espera adentro, y mientras nos ubicamos suenan unos bellos boleros. La imagen “típicamente teatral”, parejas bailando boleros (qué inspirador).

¿Dónde ha quedado la etiqueta de “lo teatral”, de aquello que puede mostrarse en escena? ¿Dónde ha quedado la ruptura de esa idea? En medio de la vorágine de este mundo consumista, donde todo parece excesivo (por lo tanto, vacío), donde ya no hay límites, Bengalacava vuelve a habitar la parodia como medio para el cuestionamiento. ¿O para la simple diversión? Porque para qué tenemos al Teatro sino para divertirnos?

Como en la vorágine de la actualidad, donde varias cosas ocurren a la vez (y a todas las queremos abarcar), en Bengalacava vemos muchas situaciones que suceden al mismo tiempo, en un aparente caos mantiene al espectador alerta.

Alfonso Barón es el coordinador de esta partitura que “desencaja” pero persigue cierto orden: cada cuerpo describe un circuito en el espacio y no hay baches en el tiempo ni en la superficie. El trabajo sobre el gesto y la expresividad hacen que cada detalle se vuelva atractivo y el espectador no sepa dónde mirar.

Lorena Abbiatici, Ángela Babuin, Lucila Dubuisson, Priscila Favre, Rosario Ferrari, Agostina Fiore, Marco Gianoli, Juan Martínez García, Silvina Rey, Adrián Salas Mattei y Andrés Terigi son los encargados de abordar este trabajo que es una creación colectiva e implica el tránsito a través de los estereotipos más divertidos del Teatro (“lo teatral”), el sexo, la televisión y la moda.

Aquello que podría ser una crítica o parodia a los medios de comunicación (cualquier excusa es buena para reírnos de nosotros mismos) es también el abordaje del código que la “masa” persigue: si el código es escuchar un bolero o vestirse de determinada forma, ¿por qué no puede ser hablar con la lengua afuera? Si alguien lo propone, pues el resto (la masa) también puede tomarlo. El Teatro se vuelve entonces constructor de significados y lógicas diversas, ahí donde “lo teatral” o “teatralmente aceptable” puede ser el vínculo entre las lenguas y el contacto entre ellas.  El espectador se “achica” o, yendo al otro extremo, se ríe incansablemente por ver en escena aquello que no suele ver.

El choque de lenguas deriva en un sexo ridiculizado: Bengalacava aborda la parodia del contacto entre los cuerpos (cuerpos de actores y actrices), del “trabajo en equipo”, de la reacción exagerada. Alfonso Barón y su grupo de actores juegan con la “sensibilidad” del espectador, al punto de morderle el cuello mientras ríe, mientras goza. La sensibilidad es también del “oído social”, que debe escuchar cuánto gusta una mujer disfrutar de su sexualidad.

Queda lugar aún para el despliegue de las habilidades corporales, porque estos actores también son bailarines. Pero es parte de la parodia: el espacio para el “teatro en serio” es interrumpido y da lugar al desfile (recurso novedoso porque siempre se renueva: donde aparece un cuerpo nuevo, hay una nueva situación y el ojo del espectador sigue ahí).

Bengalacava es una oportunidad para reírnos de nuestra sociedad, sus peores (mejores) clissés, los excesos y grotescos. La chance para librarnos de nuestros prejuicios y nuestras censuras, donde como en nuestro mundo, “todo vale”, en relación al código socialmente aceptado.




Micaela Gaudino










Ficha técnico artística

Actúan:

Lorena Abbiatici, Angela Babuin, Lucila Dubuisson, Priscila Favre, Rosario Ferrari, Agostina Fiore, Marco Gianoli, Juan Martinez Garcia, Silvina rey, Adrián Salas Mattei, Andres Terigi

CoordinaciónAlfonso Barón