Teatro Independiente

Crítica de espectáculos teatrales.

Prensa y difusión del Teatro Independiente.

De la Identidad y la Palabra

Escrito por mickygaudino 22-09-2016 en Noche tan linda. Comentarios (0)







¿Quién soy? Yo soy él.. Yo soy ella...

¿Quién es "el"? ¿Quién es "ella" ?

En Teatro del Borde hay una mezcla de fríos y cálidos: el piso grisáceo, la escalera, los ladrillos a la vista. Fríos y cálidos son la expresión de la ambigüedad que caracteriza la temática de Noche tan linda. Una obra de teatro se vuelve rica en tanto nos deje pensando, en tanto nos dé para pensar... la ambigüedad es parte de ello.

Un conjunto de cuerpos luchan por ponerse la ropa (un vestido, un camisón); un conjunto de cuerpos luchan por saber quiénes son. Es que la ropa es parte de una identidad compleja, social y, además, un paradójico fetiche.

Noche tan linda es una creación que aprovecha exquisitamente el espacio como expresión de situaciones y momentos. Cada espacio significa y ha sido asignado a un momento particular. Incluso para la transición: los rostros iluminados acuden al centro del lugar y hablan "desde afuera" en un interesante análisis de las sociedades y la construcción de sus etiquetas. Cuerpos gimiendo en una vorágine de tinte siniestra; una suerte de coro griego que también tiene chances de elegir: ¿lado A o lado B?

La directora Romina Oslé ha ideado una estructura de escenas y transiciones que cuentan a la perfección la historia de José Macario, una persona que nace varón (cuerpo biológico), pero se siente o identifica mujer. ¿Cómo abordar una temática tan densa desde lo teatral? Incluyendo algo de humor (siempre podemos reír de nosotros mismos), Aluminé Sanchís Zabalegui, Florencia Peralta, Guadalupe Espinosa, Hernán Maldonado, Lucía Clessi y Martín Cuñarro, recorren el espacio, lo habitan, transitando las escenas y modificando también al espectador. En los momentos de baile, de fiesta (de hipocresía), abundan textos referenciales, escenas de costado surrealista donde el espectador se sorprende y donde la imagen cobra una importancia radical. Noche tan linda aborda la cuestión de la identidad de género (distinta de la orientación sexual), de "lo diferente" visto como un problema, ahí donde siempre hay una parte de cada uno, de todos; es el "inconsciente colectivo" que emerge inevitablemente: "Eso no es una princesa", "Eso tiene pito, no te puede gustar", "Prefiero tener una hija puta que un hijo maricón", son algunas de las frases que provocan risa en el espectador, por haber oído o por haber pensado en algún momento algo similar. La risa es producto de la referencia a lo conocido, dentro de la escena, que nos identifica e incomoda al mismo tiempo.

La escenografía de Eli Itcovich y el diseño de luces de Roberto Contreras, completan el trabajo de los actores, creando espacios de profunda intimidad (para-con el público, incluso) y diversos climas que invitan al espectador a entrar en situación. Hay lugar todavía para la música, que siempre condimenta la escena y en Noche tan linda surge, en gran parte, de la voz de los propios actores.

¿Cuáles son nuestras fronteras conceptuales? ¿Cuales los límites de éstas? Qué difícil es ponerlas en cuestión. En esta obra se reivindica el poder de la palabra, del concepto; porque no es lo mismo hablar de "él" que de "ella" ("yo soy 'él'... no, yo soy 'ella"), porque algo se instala desde el momento en que decimos. "Las fronteras son peligrosas": Noche tan linda dice, cuestiona, transmite y, fundamentalmente, nos hace pensar (a través del Teatro) respecto de quiénes somos, como construimos las fronteras, al otro y a la identidad.




Micaela Gaudino









Ficha técnico artística

Autoría: Pablo García-Gamez

Dramaturgia: Romina Oslé

Texto: Lucía Clessi, Martín Cuñarro, Guadalupe Espinosa, Hernan Maldonado, Romina Oslé, Florencia Peralta, Aluminé Sanchis Zabalegui

Actúan: Lucía Clessi, Martín Cuñarro, Guadalupe Espinosa, Hernan Maldonado, Florencia Peralta, Aluminé Sanchis Zabalegui

Actores reemplazo: Mariano García

Vestuario: Eli Itovich

Escenografía: Eli Itovich

Diseño de luces: Roberto Contreras

Diseño gráfico: Juan Pablo Rodríguez

Asistente de producción: Rodrigo Holmberg

Asistencia de dirección: Ana Iglesias

Prensa: Natalia Vivas

Producción: LugarOtro Estudio Teatral

Dirección: Romina Oslé


Parodias de nuestro mundo / El Teatro

Escrito por mickygaudino 16-09-2016 en bengalacava. Comentarios (0)






Nos abren las puertas. Una hermosa caja negra espera adentro, y mientras nos ubicamos suenan unos bellos boleros. La imagen “típicamente teatral”, parejas bailando boleros (qué inspirador).

¿Dónde ha quedado la etiqueta de “lo teatral”, de aquello que puede mostrarse en escena? ¿Dónde ha quedado la ruptura de esa idea? En medio de la vorágine de este mundo consumista, donde todo parece excesivo (por lo tanto, vacío), donde ya no hay límites, Bengalacava vuelve a habitar la parodia como medio para el cuestionamiento. ¿O para la simple diversión? Porque para qué tenemos al Teatro sino para divertirnos?

Como en la vorágine de la actualidad, donde varias cosas ocurren a la vez (y a todas las queremos abarcar), en Bengalacava vemos muchas situaciones que suceden al mismo tiempo, en un aparente caos mantiene al espectador alerta.

Alfonso Barón es el coordinador de esta partitura que “desencaja” pero persigue cierto orden: cada cuerpo describe un circuito en el espacio y no hay baches en el tiempo ni en la superficie. El trabajo sobre el gesto y la expresividad hacen que cada detalle se vuelva atractivo y el espectador no sepa dónde mirar.

Lorena Abbiatici, Ángela Babuin, Lucila Dubuisson, Priscila Favre, Rosario Ferrari, Agostina Fiore, Marco Gianoli, Juan Martínez García, Silvina Rey, Adrián Salas Mattei y Andrés Terigi son los encargados de abordar este trabajo que es una creación colectiva e implica el tránsito a través de los estereotipos más divertidos del Teatro (“lo teatral”), el sexo, la televisión y la moda.

Aquello que podría ser una crítica o parodia a los medios de comunicación (cualquier excusa es buena para reírnos de nosotros mismos) es también el abordaje del código que la “masa” persigue: si el código es escuchar un bolero o vestirse de determinada forma, ¿por qué no puede ser hablar con la lengua afuera? Si alguien lo propone, pues el resto (la masa) también puede tomarlo. El Teatro se vuelve entonces constructor de significados y lógicas diversas, ahí donde “lo teatral” o “teatralmente aceptable” puede ser el vínculo entre las lenguas y el contacto entre ellas.  El espectador se “achica” o, yendo al otro extremo, se ríe incansablemente por ver en escena aquello que no suele ver.

El choque de lenguas deriva en un sexo ridiculizado: Bengalacava aborda la parodia del contacto entre los cuerpos (cuerpos de actores y actrices), del “trabajo en equipo”, de la reacción exagerada. Alfonso Barón y su grupo de actores juegan con la “sensibilidad” del espectador, al punto de morderle el cuello mientras ríe, mientras goza. La sensibilidad es también del “oído social”, que debe escuchar cuánto gusta una mujer disfrutar de su sexualidad.

Queda lugar aún para el despliegue de las habilidades corporales, porque estos actores también son bailarines. Pero es parte de la parodia: el espacio para el “teatro en serio” es interrumpido y da lugar al desfile (recurso novedoso porque siempre se renueva: donde aparece un cuerpo nuevo, hay una nueva situación y el ojo del espectador sigue ahí).

Bengalacava es una oportunidad para reírnos de nuestra sociedad, sus peores (mejores) clissés, los excesos y grotescos. La chance para librarnos de nuestros prejuicios y nuestras censuras, donde como en nuestro mundo, “todo vale”, en relación al código socialmente aceptado.




Micaela Gaudino










Ficha técnico artística

Actúan:

Lorena Abbiatici, Angela Babuin, Lucila Dubuisson, Priscila Favre, Rosario Ferrari, Agostina Fiore, Marco Gianoli, Juan Martinez Garcia, Silvina rey, Adrián Salas Mattei, Andres Terigi

CoordinaciónAlfonso Barón




Humo e Imagen

Escrito por mickygaudino 02-09-2016 en Pausa teatral. Comentarios (0)




Debe ser el humo, aquello que vemos pero no podemos tocar, como las nubes, como el cielo. 

"Lo que puede ser percibido... pero no necesariamente deba serlo". 

Todo es tan inabarcable que puede desesperar.


Los jueves a las 21 hs en La Pausa Teatral se suceden una serie de imágenes del tipo cinematográficas: parece una película pero la tenemos ahí, ocurriendo en vivo. No entendemos qué pasa pero movimientos y sonidos se confluyen de una manera especial, en una perfecta partitura que llama poderosamente la atención del espectador.

Helena, Sonia e Iván comienzan a intercambiar textos en un ping-pong de ritmo que nos sumerge en un "código" distinto. Algunos gritan, otros oyen, otros simplemente están. Debe ser el humo, dirigida por Romina Oslé, es una partitura de acción que mantiene la tensión entre estos tres personajes que conviven en una misma casa. ¿Qué les sucede? En medio del tiempo que parece infinito y en la urgencia de llenar el vació, intentan hacer, intentan comer... Todo se vuelve un intento fracasado de remontar situaciones ridículas. Coexisten y soportan, se quieren y se odian. ¿Qué vínculo los une? Teo Ibarzábal, Ana Iglesias y Eva Leanza son los actores que montan este mundo paralelo, donde nos identificamos un poco, donde nos distanciamos también. La exageración y el drama constantes se convierten en motor de la situación: ¿qué ocurre cuando todo implica conflicto? El drama exagerado es también comedia, causa risa. Se trata de la magia de la comedia dramática: ahí donde no sabemos si reír o llorar.

Debe ser el humo es una construcción que tiene un tratamiento especial de la imagen. La iluminación de Fernando Raíces, característica de colores cálidos (azules, verdes, amarillos), crea climas diversos junto a la escenografía de Eli Itovich, provista de colores pasteles y texturas que enmarcan el contexto de encierro de los tres personajes a la perfección. Desde la dirección de actores, Romina Oslé acentuó el perfil de imagen cinematográfica: casi que podemos rebobinar, adelantar, ver la escena en cámara lenta, etc. Los recursos de la actuación confluyen en el armado de este código de la imagen, donde la tensión permanece ahí, donde la escena puede transportarnos a una película de terror o a un thriller.


El encierro y la paranoia pueden llevarnos a lugares inesperados, ya lo sabemos. Ahí donde nuestra propia mente puede hacernos ver cosas que no están, oír otras que no se oyen y volverse en contra nuestro. En Debe ser el humo podemos ver la desesperación que acarrea el tiempo infinito, la angustia del encierro, la urgencia del vacío. El desafío está en hablar de "realidad" dentro del Teatro, donde todo significa (¡y significa el doble!) donde somos a veces más reales, incluso, que en la "vida real".



Micaela Gaudino




Ficha artístico-técnica

Dramaturgia: Teo Ibarzábal, Ana Iglesias, Eva Leanza, Romina Oslé
Actúan: Teo Ibarzábal, Ana Iglesias, Eva Leanza
Vestuario: Eliana Itovich
Escenografía: Eliana Itovich
Diseño de luces: Fernando Raíces
Fotografía: Wilson Chang
Diseño gráfico: Juan Pablo Rodríguez
Asesoramiento en sonido: Pedro Donnerstag
Asistencia de dirección: Agustina Downes
Prensa: Luciana Zylberberg
Producción: LugarOtro Estudio Teatral
Dirección: Romina Oslé