Teatro Independiente

Crítica de espectáculos teatrales.

Prensa y difusión del Teatro Independiente.

El Absurdo cuestiona el Arte

Escrito por mickygaudino 27-10-2016 en panyarte. Comentarios (0)





Tengo que comprar cuadros porque mi hermana es fea y me va a costar caro.


En la quietud de la escena, el sonido del violín; en la libertad del baile, el espacio gris. Un señor se regodea en el sillón dorado, mientras detrás la música permanece encerrada. Es el dibujo del mundo clásico, la "alta sociedad" que se abre lejos de nosotros. Hablamos de El cuadro porque el cuadro es la escena, por los detalles, por los colores.

Gastón Zambón es el encargado de dirigir un trabajo que combina movimientos coreografiados en el espacio, musicalidad tanto en las acciones como en la voz y fundamentalmente un estilo de actuación que va de la mano con la dramaturgia: "el teatro del absurdo cuestiona la sociedad y al hombre a través del existencialismo, resaltando la incongruencia entre el pensamiento y los hechos..." El distanciamiento, el contraste entre una acción y otra y la mirada al frente hacen de la puesta un complejo trabajo que atrae la atención del espectador.

Patricio Muñoz, Pablo Kusnetzoff, Nicolás Verdier y Yili Di Lauro son los actores que han sabido encarar esta producción donde la música y los silencios se combinan dentro de una dinámica sorprendente. Las actuaciones son notables, las acciones precisas, nada queda librado al azar: el espectador ríe y también piensa acerca de algunas problemáticas sociales plasmadas. El cuadro es parodia del lugar de poder y también parodia del drama. Un señor gordo hipnotiza al artista con una moneda y aquieta al prisionero con un trozo de comida; debe conocer el precio de la obra antes de ver la obra en sí y luego de escatimar con el valor y subestimar al artista, termina sacando provecho de éste. Sin embargo, no es lógica: hablamos de absurdo y muchas cosas ocurren al mismo tiempo. Muchas veces no sabemos dónde mirar, a quien escuchar.

El diseño de iluminación por David Seldes genera climas diversos y acompaña la acción coreografiada. Combinación de luces cálidas para transportarnos a la idea de "cuadro" y colores fríos para transiciones o "apartes" donde la clave es alejar al espectador de lo que está ocurriendo. La escenografía a cargo de Gastón Zambón, Mariana Lezama y Javier Ruiz construye un mundo de la gama de los grises y los dorados que resalta la imagen y aprovecha la profundidad del espacio.

Quizás una de las temáticas mas interesantes planteadas en la puesta sea el rol del arte en la sociedad. El arte en relación a la ciencia: "Sólo la lógica demuestra mientras que el arte sugiere". Aparece la burla en relación a los artistas y la imperiosa necesidad que los aqueja: "...el arte también se paga" dice el pintor, pero es que "el artista no es un comerciante" y termina haciendo todo "por amor al arte". 

El diseño de movimiento por Oscar Saravia otorga al espectáculo un ingrediente imprescindible que hace al estilo. El espacio se agranda con la salida por la derecha del espectador y el "atrás" que alimenta lo siniestro. El tratamiento de las diagonales es fundamental y los cambios de ritmo desde la actuación enmarcan el código a la perfección. 

El espectáculo propone un modo de cuestionar el lugar del arte y del poder en la sociedad: el arte como artificio, incluso como distracción, donde la imagen de una mujer en un cuadro puede excitar a un hombre, la mujer puede ser su hermana; el prisionero sale de su jaula, el otro sobrevive a un disparo y el sueño parece realidad.




Micaela Gaudino.





FICHA TÉCNICA

ELENCO

El señor gordo: Pablo Kusnetzoff
El Pintor: Nicolás Verdier
Alicia: Yili Di Lauro
El músico: Patricio Muñoz

ESCENOGRAFIA Y VESTUARIO   

Mariana Lezama – Alicia Boffi

DIRECCIÓN

Gastón Zambón

Etiquetas y Ficción

Escrito por mickygaudino 24-10-2016 en lluviayarcoiris. Comentarios (0)






"Por qué los gays amamos la ficción?"

A riesgo de pecar de discriminadores, desconocedores, hasta de egoístas, hablamos de "putos", "gays" y "transformistas". Son "ellos" y "nosotros". Los "pervertidos" y los "normales". Y es que difícilmente podemos hablar de otra manera, porque nos cuesta entender. Quizás por la necesidad irrefrenable de etiquetar, de distinguir (eso también es "discriminar") hablamos de un todo y de aquello que es diferente a ese todo.

Algo muy interesante sucede cuando lo diferente acapara la escena. En el camarín del bar "El París" un actor (una actriz) transformista prepara sus vestidos, habla con su asistente (y amiga) y construye un amor casi platónico. Aquél que en escena hace de mujer, se siente más mujer que otra cosa y habla de hombres refiriéndose a quienes "se visten de..." Paradoja del ser humano que usa la ropa que lo identifica.

En una puesta que trabaja a partir de diagonales en el espacio, donde el color y el brillo son protagonistas, Marcelo Roitman dirige a los actores en una dinámica que va de la escena (y, por tratarse de un camarín, también detrás de escena) a los "apartes" que generan cierta complicidad con el público.

Lluvia y arcoiris es un acercamiento a la vida de una persona que nació hombre y se concibe mujer, pero lo que hace más interesante al espectáculo es la parodia de ese mundo que "nosotros" percibimos como ajeno, hasta incluso marginal: el mundo transformista. La parodia es del "malestar de los putos" como reflejo de aquello que identifica a Margo en el melodrama: ahí donde lo dramático se vuelve cómicoLuis Podestá es quien protagoniza el espectáculo. Caracterizan su actuación la naturalidad y organicidad de sus acciones así como también el humor (por momentos "negro") que atraviesa la obra. Federico Prado y Diego Crevacuore construyen situaciones y otorgan tintes de ternura y ambigüedad a la historia del protagonista.

Las luces de Marcelo Roitman y la escenografía de María Maidana Corpus, confeccionan el mundo íntimo de Margo, un mundo lleno de color y brillo, de ficción y mentiras, donde los "apartes" son idas y venidas entre los actores y un público activo, cómplice, casi partícipe.

"Lluvia por lo gris, arcoiris por lo gay", dos palabras resumen la puesta, y condensan sensibilidad. La fragilidad del puto ("con perdón de la palabra"), también parte de la parodia y el melodrama. La luz genera intimidad, la música alimenta la comedia; en el camarín de Margo crece la mística: "el amor es para los héteros... no para los putos". Una controvertida reflexión sobre el amor, donde aquello "diferente" también ama tan drástica y pasionalmente; ama como un pervertid@, como un hombre, como una mujer... aunque use palabras de otros y aunque muera de miedo...




Micaela Gaudino.





Ficha Técnica


Autor: Gabriel Patolsky
Protagonizada por : Luis Podestá, Federico Prado y Diego Crevacuore
Escenografía: María Maidana Corpus
Vestuario: Luis Podestá – Julio Cesar Smith
Diseño de Iluminación: Marcelo Roitman
Fotografía & amp; Diseño Grafico: Fuentes2Fernandez
Música Incidental: Gaby Goldman
Producción: Patolsky; Roitman
Puesta en Escena; Dirección General: Marcelo Roitman

Las palabras dicen poco

Escrito por mickygaudino 17-10-2016 en Tarabust. Comentarios (0)



"Para mi el nombre de las notas musicales no son las notas musicales..."


Tarabust es un rumor. Un rumor anterior al lenguaje. ¿Qué es hablar? ¿Qué decimos cuando decimos? ¿Quién decidió que una cosa sea eso que decimos que es? Son signos impuestos por el lenguaje, completamente arbitrarios, como diría Saussure: el nombre y el ser se convierten en lo mismo.

Pocas veces nos damos la oportunidad de cuestionar esta imposición, pocas veces aparece la oportunidad que nos ofrece este espectáculo: la de diferenciar imagen, sonido y objeto en sí. Significado y significante. Pero no pensemos tanto: Tarabust es una experiencia artística y sensible, contada desde el cuerpo y los ojos de un niño/títere a quien poco importan los conceptos.

La magia de los títeres es infinita. Crea atmósferas y climas de un poder indescriptible. Como espectadores, no nos podemos resistir. Daniela Fiorentino y Carlos Peláez son protagonistas en este espectáculo donde lo característico es la parodia y la ternura. Ambos  actores e intérpretes: actores porque tienen una presencia formidable, sus cuerpos y voces ocupan el espacio, transforman y modifican al espectador; intérpretes porque están y se dejan estar a través del títere que manipulan (¿o los manipula a ellos?). Y es que tampoco se resisten a su poder.

"¿Dónde se aprende a trabajar como padres?" 
En medio del "análisis" del lenguaje, Fiorentino y Peláez se permiten cuestionar la familia como institución que impone lenguaje y etiquetas que tanto ayudan a clasificar. "¿Qué es? ¿Niña o niño?" El análisis se hace, en realidad, una búsqueda y el cuestionamiento una oportunidad para encontrarnos dentro de esa experiencia artística que nos sumerge en otro mundo. Las luces de Adrián Cintioli, la realización escenográfica de Víctor Salvatore y los mecanismos de títeres ideados por Alejandra Farley componen un trabajo y un despliegue en el espacio que sorprende al espectador, lo lleva sin que se dé cuenta, con una sutileza que emociona. Con un aprovechamiento óptimo del espacio, movimientos diagonales y un gran contenido musical, los actores cuentan la historia y los objetos aparecen como dispositivos escénicos muy interesantes.

"La maternidad y la paternidad no admiten el error ni la improvisación".
Fiorentino, Peláez y Julia Ibarra (desde la co-dirección), han trabajado incluso un ingenioso contraste entre la dulzura de "Eso" (niño-títere) y  la parodia en escena. La parodia es la chance para reírnos de nosotros mismos, de nuestra necesidad de clasificar, de etiquetar. Muchas veces somos presos de nuestra idea de normalidad: "Eso" no entra en el parámetro de normalidad. 

arabust es un espectáculo que invita a la reflexión en una combinación de ternura, arte, creatividad y emoción.




Micaela Gaudino.



FICHA ARTÍSTICA

Intérpretes: Daniela Fiorentino y Carlos Peláez

Diseño y realización de máscaras y títeres: Sara Bande 

Diseño y realización de vestuario: Sara Bande 

Mecanismos de títeres: Alejandra Farley

Realización de escenografía: Victor Salvatore 

Diseño de luces: Adrián Cintioli

Edición musical: Roberto López

Entrenamiento vocal: Magdalena León

Voces de niños: Francisca Marín y León Marín 

Fotos: Lihuel González 

Diseño gráfico: Juan Francisco Reato

Asistencia artística: Lucas Marín 

Asistencia general y co-dirección: Julia Ibarra

: Daniela Fiorentino y Carlos Peláez


Encierro y Venganza

Escrito por mickygaudino 11-10-2016 en dameotravida. Comentarios (0)





Texas en Buenos Aires, en Buenos Aires el Teatro.

Los viernes a las 20.30 hs en Teatro Columbia transcurre la historia de Tom Fernández, sobreviviente de la guerra de Malvinas que pasa sus días encerrado en una celda de aislamiento en el estado de Texas. "Su prefecto" es el encargado de cuidar el lugar, día y noche trabaja para mantener el orden. En un mismo espacio físico se encuentran un abogado del estado de Chicago, el cónsul de Argentina (en el estado de Dallas) y el médico de la unidad, el señor Reinhold.

"Su prefecto" lucha contra un fastidio constante, fastidio por demás violento que altera incluso al espectador. Tom Fernández es la causa del fastidio: entre la apelación a la pena de muerte y el pedido de clemencia, Tom sufre de "síndrome post-traumático agudo". Con él "no se habla del pasado" y no debe haber motivos para correrlo de sí mismo. Es un personaje muy sensible que propone un quiebre ante tanta "coherencia", ante tanta "cordura".

Marcelo Roitman, desde la dirección, ideó una puesta dividida en dos grandes espacios conectados a través de una convención que el espectador capta muy rápidamente. Estos dos grandes espacios terminan siendo cuatro pequeños sectores que los personajes suelen habitar. La puesta se caracteriza por un buen aprovechamiento del espacio, donde incluso en las transiciones ocurren cosas, donde la densidad dramática permanece intacta y crece cada vez.

Néstor Villa, Sergio Romero, Matías Palacio, Daniel Goytia, Andrés Pastore y Marcelo Mayer son los actores que llevan adelante esta obra, en un trabajo detallado sobre la tensión y el crescendo de lo dramático en una hermosa partitura donde hasta los sonidos confluyen: la magia del Teatro.

La obra escrita por Daniel Goytia, no deja de lado el humor sino que lo incorpora como pieza fundamental, en una serie de enredos que el abogado, el doctor, el prefecto y el cónsul tejen en escena.

La realización escenográfica a cargo de Pablo García y el diseño de luces de Marcelo Roitman crean una sensación de encierro que llega efectivamente al espectador; esta sensación fue de las mejores logradas. La luz azul (de noche) y el espacio diseñado a partir de diagonales, transmiten cierta sensación de confusión que se construye también a partir de las acciones.

Cuerpos presentes en escena, actuaciones notables y contraste de situaciones confluyen en una creación donde la densidad dramática y el peso de lo político son protagonistas. Ahí donde la cuestión es la vida de una persona (además de su salud mental y/o libertad), donde aparece la corrupción o el concepto de lo "legal" (por demás discutible), Dame otra vida nos representa en tanto trata de Malvinas, nos aleja por cuanto sucede en Texas... pero al final está Tom, está el amor que, sorprendentemente e incluso en escena, puede revolucionar al público.






Micaela Gaudino.










Ficha técnico artística

Dramaturgia: Daniel Goytia

Actúan: Marcelo Mayer, Daniel Goytia, Matias Palacio, Andres Pastore, Sergio Romero, Nestor Villa

Vestuario: Daniela Chihuailaf

Diseño de escenografía: Marcelo Roitman

Diseño de luces: Marcelo Roitman

Realización escenográfica: Pablo Garcia

Fotografía: Fuentes2Fernández Fotografías

Diseño gráfico: Fuentes2Fernández Fotografías

Asistente de producción: Lorena Orce

Asistencia de dirección: Lorena Orce

Prensa: Raul Melñik

Producción: Daniel Goytia

Puesta en escena: Marcelo Roitman

Dirección: Marcelo Roitman


Cuerpo y Mente en escena

Escrito por mickygaudino 07-10-2016 en Solomente. Comentarios (0)







La mente y todo lo que confluye en ella. 

Éxtasis del mundo moderno y las nuevas tecnologías. 


No es fácil ser parte de esta sociedad y mantener satisfechos a quienes nos rodean; la presión social es insoportable y nos pre-ocupamos al punto de olvidarnos de nosotros mismos (o de volvernos completamente egoístas). Los jueves a las 21.30 hs en Teatro El Piccolino podemos apreciar esta creación de Jorge Camisay, donde el problema de los "tiempos modernos" es llevado a la escena y los invita a reflexionar.

La dinámica consiste en una pluralidad de situaciones ocurriendo al mismo tiempo (en escena, como en el mundo cotidiano), ahí donde los actores permanecen en el espacio y son, a su vez, espectadores de la situación. El foco está en la vida atareada del personaje protagónico, encarnado por el director, Jorge Camisay: la obra es un recorrido por los diversos espacios/vínculos que conforman la vida de este joven: familia, facultad, trabajo y pareja. Todos lugares de realización personal-profesional que exigen cierta "dedicación": cuando estamos en uno a veces estamos en otros (con la cabeza, la mente) lo que significa que no estamos efectivamente en ninguno. Se trata del poder de la "cultura de masas", de las nuevas tecnologías que nos transportan y nos permiten existir en muchos lugares a la vez.

Jorge Camisay comprende esta realidad y ha decidido plasmarla en escena a través de una dinámica del espacio (muchos espacios) donde los actores son presencia y ausencia a la vez. Están en escena y también fuera de ella; están con nosotros a través de sus miradas, sus cuerpos: cuando hablan, confiesan, comentan y comparten. Ellos son Lautaro Carusso, Claudia Ruffinelli, Ricardo Iacobucci, Victoria Martínez Ernaú, Inés Chaher, Mike Sussini, Sofía López, Fiama Milanao, Pablo Lancone, María Garaschenco, Felipe Herrera y el mismo Jorge Camisay.

El diseño de luces de Horacio Novelle y la música de Gaby Goldman confluyen en una multitud de recursos escénicos que sostienen la atención del espectador. La historia del personaje nos transporta a distintos espacios, en una puesta dinámica de transiciones diversas y cambios de estado: Solo-Mente es el tránsito del personaje hacia la reflexión, del caos al orden, de la crisis a la estabilidad, ahí donde los problemas obligan a uno a "volver en sí", donde la locura es una invitación a la cordura, por el bien de uno, para el sostén de los demás.






Micaela Gaudino.






Ficha Tecnica: 

Elenco:

Jorge Camisay

Lautaro Carusso

Claudia Ruffinelli

Ricardo Iacobucci

Victoria Martinez Ernaú

Ines Chaher

Mike Sussini

Sofía López

Fiama Millanao

Pablo Lancone

Maia Garaschenco

Felipe Herrera


Música: Gaby Goldman

Diseño de luces: Horacio Novelle

Diseño gráfico: Mike Sussini

Fotografía: Alejandro Palacios

Asistencia de dirección: Mauro Goñi Quiroz

Autoría y Dirección: Jorge Camisay